CC – Desarrollo agropecuario

En el sector agropecuario, se promoverán complejos agro productivos sostenibles, con altos niveles de productividad (volumen/unidad de producción), orientados a brindar, ante todo, seguridad alimentaria al país, y generar excedentes para la exportación, en armonía con las condiciones ecológicas de la región y atendiendo al uso responsable de los recursos naturales. Se incentivará la transición de la agricultura tradicional y depredadora hacia la agroindustria moderna, responsable y sostenible, desde el altiplano, los valles y hasta el trópico, con el objetivo de generar mayor valor agregado para el sector. Como parte de esta propuesta, se formarán nuevas alianzas estratégicas entre el sector público y privado para incrementar los volúmenes de producción de bienes con mayor jerarquía en la cadena productiva. Implementaremos un nuevo modelo de investigación, transferencia tecnológica, sistema de “big data” y de uso de energías renovables para el desarrollo agropecuario y forestal con inversiones público-privadas equivalentes o mayor al 1% del PIB agropecuario.
Se proponen parques eco agroindustriales orientados al desarrollo de complejos agro productivos estratégicos para el eslabonamiento de las cadenas productivas desde los insumos agrícolas, equipos y maquinarias, hasta productos finales con valor agregado.
Se propone el desarrollo de un sector forestal sustentable y económicamente rentable, aumentando la superficie bajo manejo integral del bosque e incrementando la superficie con plantaciones forestales industriales en áreas deforestadas. Se aplicará un sistema de concesiones forestales mejorado, diversificando a los usuarios del bosque (comunidades indígenas, usuarios locales, empresas) y garantizando su regeneración natural. Además, se implementará la certificación forestal para garantizar el manejo del bosque y proteger la cadena de custodia de la madera.
Se promoverán y potenciarán las alternativas productivas sostenibles en la Amazonia boliviana libre de deforestación, como parte integral de los programas de transformación de las regiones, prestando especial atención a la consolidación de la producción y exportación de castaña, cacao, palmeras nativas, ganadería sostenible y la reactivación de la goma bajo técnicas locales y sostenibles de recolección y con participación de todos los actores productivos amazónicos, con pleno respeto a los derechos indígenas.
Se revisarán y modificarán las normativas agrarias y ambientales que permiten el desmonte irracional, la deforestación descontrolada y el tráfico de tierras y recursos maderables. Ante el creciente riesgo de reiteración de incendios forestales devastadores, como el desastre de la Chiquitanía, se pondrá en marcha un plan integral de manejo de incendios forestales, creando mecanismos de alerta temprana, cuerpos de bomberos forestales, sistemas de monitoreo y reacción inmediata y otros para la protección de los bosques y la prevención de desastres naturales.
Se despolitizará la elaboración, la implementación y el monitoreo del Plan de Uso de Suelos para recuperar su carácter de instrumento técnico para el cuidado de los recursos naturales y adopción de opciones de uso del suelo según las potencialidades y limitación de cada región y ecosistema.
Bajo el principio de precaución y el de bioseguridad se creará el Instituto Boliviano de Biotecnología, órgano científico que conducirá y articulará, con los actores relacionados, investigaciones soberanas de aplicación de la biotecnología a la agricultura, así como los análisis de sus impactos sobre la salud y el medio ambiente.
Se apoyará la producción de combustibles de origen agrario con alta productividad y óptimas condiciones competitivas. Dicha producción estará enmarcada en nuestra política de transición energética y los compromisos internacionales como el Acuerdo de París y el cuidado de la naturaleza
Se desarrollará la agroecología entre los medianos y pequeños agricultores, mediante las siguientes medidas: i) Restablecer las instituciones de apoyo para el sector mediante la Unidad de Coordinación del Consejo Nacional de Producción Ecológica (UC-CNAPE) y los Sistemas Participativos de Garantía (SPGs), de modo que sean éstos, y no el gobierno, los que certifiquen el carácter orgánico de un producto; ir) Concentrar la agroecología en municipios seleccionados; iii) Proteger los productos orgánicos mediante “denominaciones de origen” y “denominaciones geográficas controladas”; iv) Autorizar la venta de los productos orgánicos a precios libres; v) Incentivar la apertura de las plazas de mercado principales, y de áreas de venta exclusivas para productos orgánicos.
Se promoverá la asociatividad de campesinos y agricultores de productos exportables poco explotados (maca, tarwi, yacón, jamachipeque, frutos tropicales y otros); se brindará a esas asociaciones los servicios necesarios para la exportación (planeamiento de la producción, cumplimiento de estándares, registros, etc.), además del acompañamiento en el proceso de exportación.
Se devolverá el papel económico y productivo a los pequeños agricultores y ganaderos mediante medidas como; i) Nuevo catastro rural de tierras para garantizar la tenencia de la tierra y las inversiones agropecuarias; ii) Protección de los mercados campesinos ante la competencia ilegal y contrabando de alimentos: iii). Sistemas de riego tecnificado orientados al aumento de la productividad en el marco del manejo integral y sostenible de cuencas y de la adaptación al cambio climático; iv) Programas de créditos productivos a la agricultura familiar y servicios complementarios; v) Creación de fondos de estabilización y seguros verdaderos para la agricultura a fin de estabilizar los precios en el largo plazo; vi) Registro único de productores agropecuarios para facilitar acceso a servicios y beneficios según tipos de productores y necesidades específicas.